DISLEXIA qué es? Síntomas, causas y tratamiento
¿Qué es la dislexia?
Con el transcurso del tiempo, la educación se ha convertido en una de las necesidades y derecho de cada niño. Iniciando una escolaridad en un promedio de edad de los 3 a 5 años, dependiendo del acceso a los recursos y la cultura. Es decir, existen países donde los niños inician a los 5 años, otros ya a los 2 años podrían iniciar la educación formal. Si bien es cierto, que la estimulación a temprana edad, influye en el neurodesarrollo de habilidades, tanto psicomotoras y cognitivas de los niños.
Dentro de estas, están las habilidades para hablar, que es una función del cerebro es innata de todo ser humano, a menos que presente una condición que dificulte su desarrollo. El cerebro de los niños va adquiriendo en los primeros años de vida, ciertas habilidades que luego les servirán para desarrollar otras más complejas. cómo, por ejemplo, las habilidades psicomotoras gruesas, movimientos con el cuerpo, patear una pelota, subirse o bajar de una silla, estos comportamientos proporcionan fuerza y flexibilidad motora que luego los niños necesitan para realizar una acción de movimiento motor más fino, como, por ejemplo, realizar trazados o escribir.
Ahora bien, existe un proceso de adquisición de competencias y habilidades académicas, que continúan en el desarrollo, y es el proceso de la lectura y escritura. Se espera que desde la edad de los 5 a 8 años, los niños adquieran esta habilidad luego de recibir educación formal. En el proceso del desarrollo del mismo, pueden presentarse dificultades en la adquisición, contribuyendo a que los niños muestren poco avance académico. En este caso, es necesario valorar si el niño esta presentando dificultades en la adquisición o un trastorno específico del aprendizaje, como es el caso de la Dislexia. Esta dificultad es poco comprendida debido a lo multifactorial que podría ser. Y es que, la Dislexia se define, según la Asociación Internacional de Dislexia (IDA), como la dificultad en el procesamiento fonológico del lenguaje. Es decir, como el niño interpreta el sonido y o fonema de una letra o sílaba y de esta manera formar una palabra. Aunque no existe un consenso claro acerca de que es la Dislexia, si se tiene constatado que un niño que presente dislexia no está relacionado con la capacidad intelectual (Tamayo, 2017, Hoein y Lundberg 1991).
La prevalencia de la Dislexia, oscila entre 5-10%. Esto depende del instrumento de medición utilizado (Tamayo, 2017). A partir de la última edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, (DSM-5) en el 2013, la dislexia es considerada como un trastorno específico de aprendizaje de la lectura. Esto contribuyó a disminuir el estigma de condición y permitió que al establecer un diagnóstico preciso en los niños, así como también en adultos, tengan acceso a una intervención terapéutica adecuada.

Sin embargo, para comprender de manera mas específica que es la dislexia, debemos descomponer cuáles son las funciones cognitivas que intervienen en el proceso de la lectoescritura. Una de ellas es el sistema atencional y el procesamiento de la información ya sea visual o auditiva. El sistema atencional es una función de nuestro cerebro que nos permite enfocar eficientemente y realizar actividades. En otro artículo de Neuroinfo, expliqué más fondo sobre la atención. Sin embargo, el procesamiento de información, es una habilidad del sistema atencional que descompone rápidamente la información que recibe el cerebro ya sea visual o auditiva para redireccionarla hacia la corteza visual o auditiva.
Otra de las funciones que intervienen en la lectoescritura es la memoria, que, así como explico en el artículo sobre la Demencia, la memoria tiene diferentes etapas y existen diferentes tipos. Aquí, nos compete comprender las etapas, la 1era, es la memoria de trabajo, corto plazo y donde interviene la memoria y atención auditiva, es la que utiliza información del momento que le parece relevante, luego, la 2da etapa es la de codificación, esta se encarga de crear una sistematización de la información recibida tras varias repeticiones, y luego, la 3ra etapa, que es la de almacenamiento y recuperación. Esta etapa es la comprobación de que se ha aprendido una habilidad o contendido. Comúnmente, los niños o personas con Dislexia presentan dificultades en el procesamiento de la información, por lo que, el proceso de la memoria desde la 1ra etapa, van a mostrar dificultades.
Otra de las funciones cognitivas es la percepción visual, vinculada al procesamiento de la información visual y los procesos de memoria. Y no menos importante es, la habilidad óculo manual, que consta de la flexibilidad, fuerza y coordinación de los miembros superiores (brazos, manos).

Una de las hipótesis explicativas con referencia al déficit de procesamiento auditivo, señalan que la dislexia puede presentarse por un déficit en el procesamiento temporal o un déficit específico del habla, (Ortiz, Estévez y Muñetón, 2013). Según Ortiz, citado por Tamayo (2017), diversos estudios muestran que los niños con Dislexia presentan dificultades en el procesamiento temporal independientemente de lo parecidas que sean las sílabas.
Como podemos comprender, en la habilidad de la lectoescritura, intervienen varios procesos cognitivos que permiten el desarrollo adecuado. Tenemos que tener en cuenta el idioma, sus fonemas y los grafemas. En español, al ser un idioma originario del latín, los fonemas y grafemas varían mucho más, en comparación al idioma inglés. Por lo que, a la hora de evaluar, se debe tener en cuenta el idioma materno del evaluado.
Ya que tocamos el tema de la evaluación, y como es un área que me apasiona. Y como les he explicado las diferentes habilidades cognitivas que intervienen en la dislexia. Entonces, la evaluación está dirigida a establecer si existen déficit en alguna función, además de, pruebas socioemocionales y escalas diagnósticas. Descartar que, a nivel orgánico, ya sea, bioeléctrico cerebral, visual o auditivo no exista ninguna patología. Dentro de las pruebas diagnósticas utilizadas, como herramienta al protocolo de evaluación, están, el Test para la Detección de la Dislexia en Niños, DST-J, Diagnóstico y Detección Temprana de la Dislexia, PROLEXIA y el Test of Dislexia, (TOD), que se utilizan en niños y adultos.
Luego de realizar una evaluación profunda sobre las posibles dificultades, es importante establecer qué tipo de Dislexia presenta el evaluado. En este caso, se encuentran:
- Dislexia Fonológica: que consiste en la presentación de dificultades en el sistema de transformación grafema-fonema. La lectura de las palabras es ejecutada acorde, mientras presentan dificultades en las palabras desconocidas.
- Dislexia Superficial: presentan dificultades para reconocer la palabra en un todo. El acceso a las palabras es por el sonido y no por la ortografía de la palabra.
- Dislexia Mixta: Se presentan déficit en los dos tipos (Serrano y Defior 2004).
Luego de establecer un diagnóstico y el tipo de déficit, la intervención terapéutica va dirigida a la mejoría de los déficits. Por lo que una adecuada evaluación es crucial para la evolución.
En pleno siglo XXI, a pesar de los notables avances en la comprensión de la dislexia, esta sigue siendo un tema de debate. No obstante, es innegable que la dislexia representa un desafío significativo para niños y adultos que la experimentan, especialmente cuando carecen del apoyo adecuado. Si eres padre, madre o incluso un educador que tiene un niño enfrentando dificultades en la lectura y escritura, te animo encarecidamente a buscar ayuda, como una evaluación neuropsicológica en el lugar apropiado. Estoy aquí para acompañarte en este proceso, así que no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Priscilla Rodríguez | Neuropsicóloga Clínica, República Dominicana.







