Los Aerosoles Nasales Pueden Afectar la Salud de tus Hijos
los Aerosoles Nasales
En mi experiencia en la consulta, he notado un incremento significativo de los comportamientos hiperactivos e impulsivos en niños que reciben tratamientos recurrentes para las alergias. En particular, los casos que están expuestos a tratamientos con aerosol nasal, comúnmente indicados para las alergias que causan rinitis, o en infantes que sufren de asma.
En el siguiente video, la Neuropsicóloga Clínica Priscilla Rodríguez explica: Sobre Los Aerosoles nasales para alergias Afecta el comportamiento de tu hijo?
Para abordar este tema que tanto me preocupa de manera práctica, empecemos por conceptualizar qué es la rinitis alérgica. Esta condición se caracteriza por la inflamación de la mucosa nasal, causada por la inhalación de elementos ambientales como el polen, los ácaros, los cambios de clima, el polvo, entre otros, que provocan una reacción alérgica. Los síntomas de la rinitis alérgica incluyen picazón en la nariz y los ojos, secreción nasal y estornudos, y pueden derivar en la aparición de un asma alérgica. Por su parte, el asma alérgica es un trastorno inflamatorio de las vías respiratorias, que a menudo se presenta de forma crónica y puede afectar tanto a adultos como a niños.
El spray aerosol nasal, indicado por tu pediatra o neumólogo, se utiliza para tratar los síntomas asociados con la rinitis, ofreciendo así un tratamiento paliativo frecuente que mejora considerablemente los síntomas de las alergias, incluso desde temprana edad.
Los corticoesteroides, presentes en los sprays de aerosol nasal, son hormonas esteroideas anabólicas sintetizadas, similares a las producidas por nuestro cuerpo para combatir el estrés. Su efecto está ligado a la disminución de la inflamación, aunque también afecta al sistema inmunitario.
Desde su aparición en 1972, descubierto por Liggins y Howie, este método ha demostrado una eficacia relativa en la supervivencia de los nacimientos prematuros y ha sido utilizado y avalado en todo el mundo. El método preventivo sugiere la inyección de corticoesteroides para la maduración de las vías respiratorias en fetos que estén en riesgo de nacer prematuros. Sin embargo, con el tiempo se ha sobreutilizado, incluso en fetos a término, lo que ha traído consigo diversas dificultades, tales como infecciones en los primeros 6 meses de vida y una alta mortalidad.
Un estudio realizado en Finlandia mostró que la administración de corticoides durante el proceso gestacional se asocia con una mayor frecuencia de trastornos mentales y de comportamiento en los niños. Otro estudio llevado a cabo en Canadá sugiere conclusiones similares. Incluyendo estudios aleatorios con seguimiento en el neurodesarrollo a largo plazo, se concluyó que el uso de corticoesteroides durante la gestación se asocia con un mejor neurodesarrollo en los casos de nacimientos significativamente prematuros. No obstante, los niños nacidos en pretérminos tardíos y a término presentaban un mayor riesgo de desarrollar trastornos neurocognitivos y psicológicos (Vain, Althabe, 2024).
Como padres, es importante que sepas que el tratamiento con aerosol nasal puede provocar varios cambios en el comportamiento de tu hijo. Estos cambios pueden incluir hiperactividad e impulsividad, agresividad, alteraciones en el estado de ánimo, llantos e irritabilidad, así como ansiedad. Además, este tipo de tratamiento puede afectar la capacidad de aprendizaje del niño. Un niño hiperactivo y ansioso puede tener dificultades para controlar su atención, lo que influye negativamente en el desarrollo de nuevas habilidades y la consolidación de aprendizajes. Estos síntomas a menudo se confunden con un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
Los corticoesteroides presentes en el aerosol nasal afectan directamente el sistema endocrino (hormonal), alterando el flujo regular y estable de las hormonas. Como resultado, el cuerpo y el cerebro pueden tener dificultades para procesar adecuadamente esta inestabilidad.
Es fundamental que converses con tu médico pediatra o neumólogo sobre este tema. Considerar vías de tratamiento alternativas y más eficaces puede mejorar la calidad de vida tanto del niño como de su familia.
Priscilla Rodríguez | Neuropsicóloga Clínica, República Dominicana.







