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Pueden las personas con autismo tener una vida de pareja?

A propósito de una película que ha estado muy de moda en las últimas semanas, hoy quiero abordar un tema que me preocupa muchísimo:

Pueden las personas con autismo tener una vida de pareja?

En algunos videos, explico que el TEA (Trastorno del Espectro Autista) es un trastorno que afecta el desarrollo de habilidades comunicativas, la interacción social y los comportamientos repetitivos o estereotipados. Estas características impactan a lo largo de la vida, siendo más notorias en casos con sintomatología severa. El nivel de funcionalidad de cada persona depende en gran medida de las habilidades y capacidades que desarrolle.

Dentro del espectro, hay características que se mencionan poco. Aunque el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) de 2013 abarca todas las características del espectro, aún es útil considerar el síndrome de Asperger. Los individuos con Asperger suelen tener habilidades excepcionales en áreas específicas de interés, pero su comunicación con los demás está centrada en estos temas, lo que dificulta establecer una comunicación funcional. Además, presentan comportamientos inflexibles y demandantes, y su capacidad intelectual suele ser superior a la media para su edad. En algunos casos, tienen habilidades excepcionales, como la memoria fotográfica o la capacidad de reproducir una pieza musical exactamente igual a la original.

En el siguiente video, la neuropsicóloga clínica Priscilla Rodríguez explica: Pueden las personas con autismo tener una vida de pareja?

Sin embargo, un tema que a menudo se pasa por alto es la posibilidad de que estas personas tengan una pareja y una sexualidad saludable. Poco se habla de la sexualidad y el interés de las personas dentro del espectro, como también confirma el estudio bibliográfico realizado por Montañez y Pérez (2022).

Las dificultades en la interacción social a menudo afectan la regulación para iniciar, mantener o terminar una comunicación. Estas personas comprenden muy poco las dinámicas sociales y los códigos involucrados en un acercamiento social. Por lo tanto, sus intentos de “coquetear” pueden parecer extraños, pero sienten la necesidad de expresar lo que sienten de alguna manera.

Los estudios sobre las relaciones afectivas y sexuales dentro del espectro son limitados y se han basado principalmente en cuestionarios para padres y familiares, con muestras de población muy reducidas, lo que ocasiona sesgos y limitaciones en estudios no concluyentes.

Pueden las personas con autismo tener una vida de pareja?

Debido a la falta de investigación, las conclusiones disponibles tienden a coincidir en que las relaciones afectivas y sexuales de las personas con TEA tienen necesidades similares a las de las personas que no tienen la misma condición. Sin embargo, es importante mencionar que las características del autismo pueden afectar la manera en que desarrollan una relación satisfactoria.

El papel de la familia es crucial. Entender la sexualidad de estas personas implica ponerse en su lugar. Aceptar que un hijo o hermano quiera tener una relación puede ser difícil para las familias, que a menudo prefieren mantenerlo bajo su cuidado o temen que puedan ser dañados o abusados. A pesar de ver el mundo de manera diferente, las personas con TEA también tienen sensaciones y pulsaciones en su cuerpo que a veces no comprenden, y las familias pueden no saber cómo orientarlas debido a la falta de información o al miedo.

Aunque la información sobre el desarrollo afectivo y sexual de las personas con TEA es limitada, se han identificado varios aspectos que ayudan a comprender mejor esta situación (Amaia, Hervás y Pont, 2020):

Dificultades sociales: Las personas con TEA suelen ser solitarias. Es cierto que las relaciones son complicadas para todos, y para las personas con TEA se hace más difícil debido a las dificultades para comprender los códigos de enamoramiento y seducción. Las dificultades para entender proposiciones sexuales complican aún más el desarrollo de habilidades sexuales y afectivas.

Intereses restrictivos: Los comportamientos de fijación dentro del espectro, especialmente en el caso del Asperger, pueden convertirse en fijaciones sexuales, lo que dificulta el desarrollo de habilidades afectivas saludables. Las prácticas masturbatorias pueden volverse recurrentes.

Aceptar el cambio: Los comportamientos inflexibles pueden generar frustración al aceptar cambios en su cuerpo o en las personas a su alrededor, especialmente si estos cambios afectan a la persona que les atrae. Esto puede ser más común cuando no se han trabajado herramientas para tolerar la frustración.

Alteraciones sensoriales: La búsqueda sensorial es común en la población con TEA. Algunos pueden sentirse molestos por ruidos o atraídos por texturas u otras personas, lo cual puede generar problemas, ya sea que implique que estén tocando físicamente a las demás personas o que les moleste el contacto físico. Esto dificulta la interacción íntima de las personas con esta condición.

Autocuidado: Muchos adultos con TEA tienen un cuidado variable de su autonomía e imagen corporal. A menudo les cuesta pensar en el futuro, como casarse y tener una familia.

Incremento de agresión sexual: Los estudios sugieren que las personas con TEA, especialmente las mujeres, tienen más probabilidades de ser víctimas de abuso sexual, con un riesgo hasta tres veces mayor.

Tratamiento farmacológico: A menudo se utiliza para mejorar comportamientos de ansiedad y depresión, pero puede llevar a una desinhibición afectiva, sexual y social.

Finalmente, es crucial realizar más estudios sobre este tema y hablar de manera más abierta tanto con los familiares como con los adolescentes y adultos con TEA. Es importante resaltar la individualidad de las personas con TEA, sus necesidades y características, y desarrollar más tratamientos y planes relacionados con la adultez.

Debemos entender y concienciar que, con la intervención, ayuda y comprensión adecuadas, las personas con TEA pueden desarrollar relaciones afectivas saludables.

Priscilla Rodríguez | Neuropsicóloga Clínica, República Dominicana.

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