El autismo, científicamente conocido como el Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), es un grupo de características del desarrollo y comportamientos que influyen en las habilidades de los niños, con una presentación de síntomas desde edades tempranas. El autismo afecta las habilidades para comunicar, la interacción social y recíproca, así como, comportamientos que son repetitivos.

¿Cuáles son los grados del espectro autismo?

las manos de un niño autista pintada de colores


El autismo, conocido científicamente como Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), se caracteriza por un conjunto de rasgos de desarrollo y comportamientos que impactan las habilidades de los niños, presentándose síntomas desde edades tempranas. Afecta la comunicación, la interacción social y recíproca, así como también da lugar a comportamientos repetitivos.

En mi experiencia en la consulta, tras realizar la evaluación con el protocolo adecuado y establecer el diagnóstico de TEA, explico a los padres el nivel de sintomatología que presenta su hijo/a. En este momento, surge una de las inquietudes más comunes: ¿Qué tipo de autismo tiene? Esta pregunta se debe a la persistente creencia de que el autismo se clasifica con etiquetas como “moderado” o “severo”. Si bien anteriormente se utilizaba este tipo de diagnóstico, en la actualidad, tras validar el diagnóstico con las pruebas pertinentes, correlacionamos los datos con el nivel de sintomatología y funcionamiento del niño. Así, el tipo de autismo depende de cuán funcional e independiente sea el niño, lo que a su vez determina el nivel de autismo y la necesidad de ayuda.

Cuando hablo de nivel de ayuda o apoyo, me refiero a las necesidades que el niño puede tener para interactuar, comunicarse o para manejar comportamientos repetitivos que dificultan su desarrollo y adaptación. En resumen, a mayor independencia del niño en casa, en la escuela y en otros entornos, menor será el nivel de gravedad o necesidad de ayuda. Por el contrario, si el niño es menos funcional, requerirá más apoyo, lo que indica un nivel de gravedad más alto.

Por ello, procederemos a clasificar los niveles, apoyándonos, como siempre, en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5, 2014). Si han leído mis publicaciones anteriores, ya saben que este manual es la referencia que generalmente utilizo para establecer criterios diagnósticos.

Autismo Nivel de gravedad 1:
Caracterizado por un nivel de, necesita ayuda. En la comunicación social, presenta dificultades en la interacción y apertura social. En este nivel, los niños o personas con autismo presentan una comunicación de frases, pero la conversación es habitualmente sin éxito. Presentan desinterés social. Es en este nivel de gravedad, donde podría deducirse que es, el que se conoce como el autismo leve.
Autismo Nivel de gravedad 2:
En este nivel, el grado es de, necesita ayuda notable. Los niños presentan dificultades notorias en la comunicación social, ya sea verbal y no verbal. Dificultades para reaccionar ante interacción sociales, y la interacción puede limitarse a intereses especiales. Además, presentan dificultades para adaptarse a cambios o cambiar el foco atencional. Pueden mostrar ansiedad ante la resistencia a cambiar de sus rutinas o comportamientos rígidos.
Autismo Nivel de gravedad 3:
este nivel se caracteriza por la necesidad de ayuda muy notable. Presentan dificultades significativas en la comunicación social, mínimo interés por su mundo alrededor. Responden a las demandas sociales muy directas. También, muestra inflexibilidad del comportamiento, hasta el punto de mostrar ansiedad intensa ante el cambio de su rutina, comportamiento repetitivo y cambiar el foco atencional hacia otras actividades. Por lo que, este tipo, que más bien, es un nivel de gravedad, es el que necesita mayor abordaje terapéutico y seguimiento familiar, porque la gravedad de los síntomas limita el funcionamiento.

Vamos a describir los niveles de Autismo, para mejor entendimiento, los cuales son:

Autismo Nivel de gravedad 1:

  • Caracterizado por un nivel que requiere ayuda, este grupo de niños o personas con autismo presenta dificultades en la comunicación social y en la interacción. Aunque utilizan frases, las conversaciones suelen ser poco exitosas y muestran desinterés social. En este nivel de gravedad, se puede deducir que se trata de lo que comúnmente se conoce como autismo leve.

Autismo Nivel de gravedad 2:

  • En este nivel, el grado es de «necesita ayuda notable». Los niños presentan dificultades significativas en la comunicación social, tanto verbal como no verbal. Tienen problemas para reaccionar ante interacciones sociales, que a menudo se limitan a intereses especiales. Además, les cuesta adaptarse a cambios y cambiar el foco de atención. Pueden mostrar ansiedad ante la resistencia a modificar sus rutinas o exhibir comportamientos rígidos.

Autismo Nivel de gravedad 3:

  • Este nivel se caracteriza por una necesidad de ayuda muy notable. Quienes lo presentan tienen dificultades significativas en la comunicación social y muestran un mínimo interés por su entorno. Responden a las demandas sociales de manera muy directa. Además, exhiben inflexibilidad en su comportamiento, llegando a experimentar una intensa ansiedad ante cambios en su rutina. Suelen mostrar comportamientos repetitivos y desviar su atención hacia otras actividades. Por lo tanto, este tipo, que en realidad representa un nivel de gravedad, requiere un mayor abordaje terapéutico y seguimiento familiar, ya que la gravedad de los síntomas limita su funcionamiento.

En conclusión, hemos descrito los niveles de gravedad del TEA. Es importante destacar que no se asigna una etiqueta según el tipo de autismo, sino que, a través de una evaluación pertinente y exhaustiva, se determina el nivel de sintomatología y gravedad de la persona o del niño.

Considero que el autismo es y seguirá siendo un tema muy controvertido, no solo porque involucra a los más pequeños, sino también porque aún no se conoce una causa específica. Nuestro trabajo es comprender su mundo y hacer del nuestro un lugar más accesible para ellos. Para lograrlo, espero seguir compartiendo contigo más información sobre las causas en futuras publicaciones.

Priscilla Rodríguez MSc. | Neuropsicóloga Clínica

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Priscilla Rodríguez | Neuropsicóloga Clínica, República Dominicana.

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